El Convento de Santo Domingo fue uno de los primeros en construirse en la nueva ciudad de Panamá, en 1678. Fue asolado por dos incendios en el siglo XVII, que derrumbaron la torre y sus interiores. Se mantuvieron en pie muros y arcos, con especial mención al arco rebajado, conocido como "chato", construido para sostener el coro de madera. Este arco sirvió para demostrar durante las negociaciones canaleras la estabilidad sísmica de Panamá. El arco actual es una reconstrucción del original, que se derrumbó en 2003. 

 

El sitio actual del Museo del Arte Religioso Colonial fue anteriormente una capilla, que fue construida posterior al incendio que destruyó el templo y convento original.  

Ruinas de la Iglesia y Convento de Santo Domingo

Museo de Arte Religioso Colonial
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Museo de Arte Religioso Colonial

 

Entrada libre al convento. 

Museo: Martes a viernes de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.  Sábado:  11:00 am-4:00 pm. Domingo: 2:00 p.m. a 5:00 p.m.

 

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El Arco Chato

 

Este arco rebajado servía de apoyo al coro de madera de la iglesia. Es el elemento más representativo del convento, al punto de habérsele dado en el pasado a todo conjunto arquitectónico el nombre de "Arco Chato".  El arco actual es una reconstrucción del original, que se derrumbó en 2003.  Drone:  Alexander Arosemena

Busca en esta galería de fotos, imágenes y descripciones de piezas representativas del museo de Arte Religioso Colonial. (Fotos: Alexander Arosemena).

Durante el siglo XVII, las necesidades artísticas religiosas del istmo de Panamá fueron mayormente satisfechas con la importación de pinturas y esculturas. Se usaban para adornar iglesias, conventos y ermitas, y también en casas y altares particulares. Es a partir del siglo XVIII que estas necesidades son atendidas por talleres y artistas locales.  

 

En este museo, la antigua capilla del templo dominico fue restaurada con pinturas, ornamentos litúrgicos y esculturas del período colonial.

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Fotos: Alexander Arosemena y Eadweard Muybridge.

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Reseña histórica
Para visitarlo
Curiosidades

(Foto: Alexander Arosemena)

  • La iglesia tenía paredes de cal y canto; de madera eran su techo, tribunas, coro y un claustro alto. Era de una nave, con 8 capillas laterales; tenía 20 varas de ancho por 48 de largo y 15 de alto. Su capilla era usada como sacristía.  

  • Hacia 1803 el convento tenía un solo fraile, anciano; se supone que cerró al poco tiempo.  

  • Con la extinción de los conventos decretada en 1857 se autorizó la venta en subasta pública “del solar y las paredes de la extinguida iglesia y convento de Santo Domingo”. Estando al frente del gobierno istmeño José de Obaldía, fue decretado por el General Tomás Cipriano Mosquera en 1860 el decomiso de los conventos como “bienes de manos muertas”, siendo puesto a remate público las ruinas de los monasterios que estaban sin reparar. El ciudadano francés Jacques Joly de Sablá obtuvo la propiedad por la suma de 2000 pesos. Theodoro Joly de Sablá, su hijo y heredero, vendió posteriormente secciones a particulares que en ella erigieron sus residencias, reservándose una fracción del templo que incluía la fachada del mismo, comprendido el Arco Chato y la Capilla. El solar y las paredes de la iglesia y el claustro fueron utilizados con fines comerciales en diversos negocios como panadería, taller de carpintería, baños públicos, etc.

  • Por decreto No. 7 de 1925 expedido por el Presidente Rodolfo Chiari prohibió la demolición y transferencia a particulares de lo que había quedado sin edificar de las ruinas de Santo Domingo. Mediante la Ley 68 de 1941 los restos de este conjunto fueron declarados “Monumento Histórico Nacional”.

  • En 1981 se restauraron las ruinas. La antigua iglesia fue liberada de una casa de alquiler que ocupaba su nave; su claustro había sido usado hasta entonces como estación de autobuses.