Plaza Herrera

La plaza Herrera no existía en la colonia española. En su lugar, había una manzana como otras, con sus edificaciones. Pero el incendio citadino de 1781 destruyó este sector, y las casas nunca se rehicieron. A mediados del siglo XIX, a este espacio abierto se conocía como plaza del Triunfo. Allí se celebraban corridas de toros y otras fiestas. En 1887 se rebautizó en memoria de Tomás Herrera (1804-54), héroe nacional que participó en la gesta emancipadora de América del Sur.

 

A principios del siglo XX, se llevaron a cabo varias construcciones alrededor de esta plaza, siendo la más llamativa el edificio La Reformada, obra del arquitecto Leonardo Villanueva Meyer. Este edificio, construido entre 1917-20, fue uno de los primeros en la ciudad en sobrepasar los cuatro pisos. Dentro, había un banco, un almacén, oficinas y apartamentos. Fue recientemente restaurado, y hoy alberga el American Trade Hotel.

En el centro de la plaza encontramos sobre un alto pedestal de granito la estatua ecuestre de bronce del General Tomás Herrera. Es obra del artista francés Augusto Denis, y fue traída desde su país de origen. La erección fue ordenada por las leyes 7 de 1904 y 29 de 1926. Denis cobró 4 mil balboas; y su puesta, que costó otros mil blaboas, se hizo el 30 de septiembre de 1928. En su base, bajo un grueso vidrio circular, fue depositado un puñado de tierra del campo de Ayacucho, donde el prócer panameño recibió el grado de capitán. Esta tapa fue robada en 2008; hoy se ve su reemplazo.

Para visitarla:
  • Entrada libre.

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"Dos fases tiene su vida pública: el militar y el hombre de Estado. Adaptando a ellas las prendas de su carácter, resultan el guerrero heroico y el mandatario probo y queda resumida en cuatro palabras la admirable personalidad de Tomás Herrera".
-Ricardo J. Alfaro 

Vista aérea de la Plaza Herrera. (Drone: Alexander Arosemena).

Detalles de la Plaza Herrera. (Fotos de Álvaro Reyes, Ricardo Iturriaga, Noriel Gutiérrez y Eric Batista).

Reseña histórica:
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